Dicen algunos teóricos de nuestro tiempo que nos encontramos en un cambio de época. Hay quien la compara con la caída del imperio romano, cuando la debilidad, la corrupción interna y la decadencia moral provocaron el auge de formas políticas autoritarias y el advenimiento de liderazgos que encarnan los peores vicios de las sociedades.
En La derecha desnortada, el profesor de Filosofía Política y del Derecho de la Universidad CEU San Pablo Armando Zerolo, no llega tan lejos. No cree que estemos en una época estúpida ni en el final de ninguna civilización, pero sí que adolecemos de uno de los principales vicios de estas eras que él denomina de la estupidez. “En lugar de despreciar el populismo por ser un claro ejemplo de política reactiva, se le escucha con atención y, en caso de que se sospeche que tiene rendimiento electoral, se copia literalmente”, reza en la introducción de su libro.
Su análisis se centra, principalmente, en los partidos liberales tradicionales “que se han dejado contagiar por las soflamas nacionalistas, especialmente en lo referido a la inmigración y la integración cultural, sin entender ni por qué funcionan electoralmente ni por qué son esencialmente injustas, pero las copian porque presuponen una inteligencia donde no la hay”. Y reúne, para ello, en esta obra coral, las tesis de 8 autores más, que, desde sus diferentes puntos de vista, comparten la preocupación de ver cómo la “degradación de la derecha” también produce “esperpentos”. Y cómo la escisión de este bloque de derechas ha hecho resurgir “una forma autoritaria, nacionalista y revisionista de la historia”, tal y como recoge el propio autor en la presentación del libro.

Junto al profesor Zerolo, algunos de estos autores estuvieron presentes en el acto de presentación, que tuvo lugar el 2 de marzo en la Fundación Pablo VI. Los análisis de los periodistas David Jiménez Torres y Juan Fernández-Miranda abordan las causas de esta fragmentación de la derecha, que sitúan en la crisis catalana y en la llegada del al poder de un Pedro Sánchez que hizo perder el rumbo a la izquierda española mucho antes. La aportación de Beatriz Becerra, que formó parte en el Parlamento Europeo del grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas es un ejercicio de autocrítica en el que habla de “los olvidos conscientes de la corriente liberal, su incapacidad para proponer un programa de gobierno que reconstruya la concordia, su torpeza de caer en la batalla cultural y de perder pie en el debate público, sus formas bruscas cuando confunden lo que se cuenta con lo que se dice y cuando se mimetizan en aquello que deberían combatir”. Así lo explicó en su intervención, cuando puso alertó de los riesgos de la “emocionalidad” y la “reactividad” en política.

Otros autores, como Jorge Raya Pons, hablan de las consecuencias de esta pérdida de norte en Europa y en América, donde se está produciendo “un ataque frontal a la libertad de prensa y de expresión, sexual y religiosa”. El periodista, responsable de información internacional en El Español, pone el acento en los efectos de la intromisión de Estados extranjeros en la política doméstica, y cita, entre ellos, “a los pirómanos de la órbita de Putin”, que tratan de desestabilizar nuestra vida democrática.
El columnista de El Mundo, Javier Redondo adopta también una perspectiva internacional para hablar de la influencia, por una parte, del movimiento neocon estadounidense; y, por otra, del neomaurrasianismo de Marine Le Pen. Un análisis que se completa con el que el historiador Joseba Louzao hace sobre la forma en la que estas tendencias están instrumentalizando la fe con fines políticos. En su opinión, “la centroderecha deberá comprender que el pluralismo es beneficioso para las sociedades, para la política cotidiana y para las propias religiones. El equilibrio entre la colaboración y la exclusión seguirá siendo uno de los debates centrales sobre la laicidad, que mantiene sus derivaciones en el campo de la moral pública y los desafíos bioéticos sin pretensiones hegemónicas”.

También se recogen, en el libro, las reflexiones de la profesora María Blanco, que aborda cómo las pasiones y emociones están cediendo paso a los argumentos y los análisis económicos, jurídicos y sociológicos; y el periodista José F. Peláez que pone el foco en la esencia de la derecha y sus derivas tradicionales.
En el acto de presentación del libro, en el ágora de la Fundación Pablo VI, se contó con un centenar de asistentes, del ámbito de la política, la economía y los medios de comunicación.




